17 Mayo 2012
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SI NO HAS CORRIDO NUNCA EL ENCIERRO, NO LO HAGAS, ES UN RIEGO. PREPÁRATE!

La primera sugerencia para el corredor principiante tiene un marcado carácter disuasorio: Acércate al lugar donde descansan las ganaderías (los corrales del Gas, situados en la Rochapea) y contempla a los toros para hacerte una idea de a qué animal te enfrentas. Si aún así sigues empeñado en colocarte al frente de sus astas, conviene que accedas al recorrido acompañado y asesorado por un corredor con experiencia. De sus consejos a pie de campo, “trucos” para saber cuándo se acerca la manada, lugar idóneo desde el que arrancar… dependerá en buena medida el éxito de tu propósito, correr el Encierro de Pamplona.

Visiona por tanto previamente todo el recorrido, las ventajas e inconvenientes de cada zona, sus posibles escapatorias y recovecos…. Una vez dentro del trazado del Encierro, si estás excesivamente nervioso o no eres capaz de controlar tus miedos, POR FAVOR, sal del recorrido sin dudarlo.

TU PRIMER ENCIERRO

Si has desdeñado el consejo cuya máxima dice “ NO CORRAS”, ten en cuenta lo siguente:

Debido a la masificación, no verás a la manada hasta que prácticamente se te eche encima, así que no esperes quieto. Incorporáte a la carrera con el resto de corredores, mirando siempre adelante y atrás. Las personas que corren a tu lado son tan peligrosas como los toros, vigila los empujones, codazos, corredores en el suelo….

Se corre DELANTE de la manada, y no a los lados. Si la manada te sobrepasa retírate. NUNCA corras detrás de la manada para no despitar a los animales.

No dejes de mirar hacia atrás por si pudiera quedar algún toro suelto.

Si a escasa distancia de los astados tropiezas y caes al suelo, NO TE LEVANTES. Protege tu cabeza con los brazos y espera a que algún corredor te indique que puedes reanudar tu marcha. Los toros tienden a saltar los obstáculos, y siempre es preferible un pisotón que una grave cornada si te topas con la cara del animal al levantarte.

El ganado que llega agrupado ofrece cierta garantía de que los toros irán por el centro y no se producirán derrotes a los lados.

Los toros sueltos son muy PELIGROSOS,  conllevan mucho peligro porque son más propensos a responder a los estímulos. Pueden fijarse en algún corredor y embestir, derrotar a ambos lados, girar sobre sus pasos…. Por lo tanto, si te encuentras en esta situación, busca la escapatoria más cercana y sal del recorrido, nunca corras un toro suelto.

En el Encierro, no hay que dar nada por supuesto. El toro es un animal bravo, y por lo tanto imprevisible. Tampoco hay dos Encierros iguales.

La normativa aplicable al Encierro es, principalmente, el Decreto Foral 249/92 del 29 de junio, que aprueba el reglamento de espectáculos taurinos, y un bando municipal dictado por el Ayuntamiento de Pamplona, que establece unas normas concretas para esta carrera. 

Consiste en una serie de indicaciones o normas que deben cumplir todos los corredores, sin excepción, que deseen formar parte de la carrera. Dichas indicaciones son divulgadas a través de la megafonía del trazado en diferentes idiomas (español, francés e inglés).

Las normas que debe asumir y cumplir todo corredor son los siguientes:

01Se trata de un espectáculo de riesgo que exige capacidad física.

Quien no reúna la serenidad, los reflejos y la preparación suficiente no debe participar.

02No se permite la entrada al recorrido a personas menores de 18 años.

Se debe utilizar vestuario y calzado adecuado.

03Se debe utilizar vestuario y calzado adecuado.

04se prohíbe participar con objetos que entorpezcan la carrera, incluidas mochilas y cámaras.

05El acceso de los corredores al recorrido se cierra a las 7.30 horas.

06No se permite resguardarse (antes de la salida de las reses) en rincones, ángulos muertos, portales o establecimientos situados a lo largo del recorrido.

07Se debe correr en línea recta, sin cruzarse ni pararse delante de los toros y demás corredores.

 

08EEn ningún caso hay que citar a los toros o llamar su atención. El buen corredor no toca las reses, sino que las desafía desde una distancia prudencial y respetuosa.

09El corredor no debe pararse súbitamente ni quedarse como espectador en el vallado, en un portal o espacios similares, sino que lo hará por los laterales y de forma progresiva

10Al entrar al ruedo, el corredor se refugiará con la mayor rapidez posible tras el vallado, dejándolo libre para los siguientes mozos.

11Asimismo, no citará a los toros y dejará despejado el ruedo para la intervención de los pastores y dobladores.