

En el Encierro de Pamplona, a menos que la situación asà lo exija, NO DEBE practicarse la suerte del recorte. Ante un toro suelto, la única premisa es conducir al animal a la Plaza minimizando riesgos y evitando que gire sobres sus pasos o se fije en otros corredores. Esto no es un concurso de recortadores: El lucimiento personal se escapa del propósito y razón de ser del Encierro de San FermÃn.
Hay que respetar al corredor que ha ganado su posición y está colocado en la cara del toro. Es el que más riesgo asume, debe tener preferencia, vÃa libre para desarrollar su carrera y facilidades, en la medida de lo posible, para su escapatoria.

Del mismo modo debe respetarse la labor de los pastores a lo largo del recorrido, y la de los dobladores en la Plaza. Ellos son la máxima autoridad del Encierro y los mejor capacitados para responder ante las situaciones de riesgo.
Últimos ArtÃculos
GeneracionSFE
¿Sientes algo especial por el Encierro, San FermÃn y Pamplona? Este es tu proyecto. sÃguenos...
Tiempos Remotos
Esta etapa abarca desde tiempos inmemoriales hasta los primeros años de la década de los...
Época Moderna - Encierro
1922 Hace 88 años, en 1922, Pamplona inauguró plaza de toros, la misma que ha sobrevivido...
Primeros Corredores
A medida que iba avanzando el siglo XIX, el encierro se consolidaba como espectáculo festivo....
Sentido del Acto
¿Por qué se corre el Encierro? Correr delante de los toros es un generoso derroche de...






