23 Febrero 2012
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Atendiendo a la documentación de la época, el correr delante de los toros en el encierro de Pamplona se remonta a comienzos de la década de los años 80 del siglo XIX. De todos modos, en la tauromaquia el correr los toros, así como el recorte o el quiebro, es una de las formas más antiguas del toreo, entendiéndolo como una suerte a cuerpo limpio, sin ningún tipo de engaño: de capote o de muleta.

En sus primeros años como escritor, Ernest Hemingway definió a los corredores del encierro como "toreros amateurs". Se refería a los avezados y veteranos corredores, que siempre han sido mozos pamploneses, navarros valientes, responsables y completamente desconocidos, que se sentían cómodos en su anonimato y carecían de intenciones de sacar rendimiento a su actuación.

Aunque, como todos tenemos nuestra vanidad, también es cierto que, tradicionalmente, muchos buscaron impresionar a la novia y nadie se disgustó al ver su foto en el periódico, imágenes delatoras y provocadoras de la angustia de muchas madres, las verdaderas santas de los Sanfermines.

En los tiempos actuales, sin embargo, esa valentía anónima ha cedido, en algunos casos, a la influencia cada vez mayor de los medios de comunicación -prensa, radio, televisión y, últimamente, Internet- en el encierro de Pamplona, que, por fortuna, sigue manteniendo su espíritu, el de jugársela abiertamente a cambio de nada.

Se forma así una amalgama de colores nada propios del encierro pamplonés, pues los corredores navarros siempre han vestido de blanco, combinado con el rojo de la faja y del pañuelo, lo que daba al encierro una tonalidad tan peculiar como vistosa. Sería bonito recuperar ese predominio de la vestimenta blanca, que desapareciese esa ensalada de colorines que deja de lado la tradición. Respecto al tipo del corredor actual, estudios recientes indican que la edad media estimada del corredor del encierro pamplonés es de 28 años -lo que no quita que los haya con más de 60 años-,  y que corre unos 100  de los 848 metros del trayecto.

Asimismo, se ha comprobado que, antes de comenzar la carrera, los corredores pueden alcanzar las 148 pulsaciones por minuto. La normativa vigente de Navarra prohíbe que corran menores de 18 años.

En relación al número de corredores, dentro del trayecto vallado del encierro se dan cita cada mañana unas dos mil personas, lo que no quiere decir que todas corran el encierro. Los fines de semana esta cifra aumenta a 2.000 personas.

La inmensa mayoría de los buenos corredores está constituida por mozos muy bien preparados físicamente, que acuden al recorrido con la mente despejada, con buen calzado y dispuestos a superar el reto personal que se han impuesto.

Por último, resulta obligado indicar que el encierro no sabe de clase sociales. Y, al contrario de lo que se piensa, en la actualidad hay mucho menos borrachos que antes en la carrera.

¿Quieres conocer el resto de protagonistas de la carrera?

El toro

El pastor

El doblador

El Santo

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