23 Febrero 2012
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Técnica básica

El Encierro de Pamplona es una carrera peligrosa, donde la muerte puede estar esperando en cualquier momento. Por su rapidez, por la gran cantidad de corredores, por correr delante de animales bravos puede parecer caótico. Sin embargo, está perfectamente organizado, cuenta con numerosos equipos de seguridad y sanitarios, y tiene sus propias normas, todas ellas dirigidas a que transcurra de la manera más "limpia" posible, a que haya que lamentar el menor número de accidentes.

Estas normas pueden resumirse en dos, en no estorbar a otros corredores y no despistar a los toros en su carrera. Su incumplimiento acarrea dos tipos de consecuencias: unas "espontáneas" del resto de corredores y otras oficiales, que se concretan en detención de los infractores por la policía y en la consiguiente multa.

En su trabajo "Toros y juego. El arte de correr toros a pie: El encierro de Pamplona", el filósofo pamplonés Javier Echeverría aconseja al corredor que sepa ver y sentir la manada antes de lanzarse a correr delante de ella. Hay mozos que oyen el resonar de los cabestros. Otros, sienten la vibración en la acera y, en función de ese signo, saben cuál es el momento idóneo para entrar.

Existe también aquel que mira hacia atrás y, por el rostro de los demás corredores, sabe cuándo tiene que apretar la carrera y volver a mirar porque, esta vez sí, los toros están a su espalda.

Recomendaciones

Antes de pensar en correr, hay que tener en cuenta dos premisas básicas:

- El toro es un animal bravo que puede matar.

- Si no conoces en qué consiste el Encierro, no corras.

La indumentaria tradicional de los corredores pamploneses es camisa y pantalón blancos, y faja y pañuelos rojos. Este atuendo le da un colorido muy vivo y significativo al encierro.

 Si quieres entrar en el recorrido debes situarte en lugares fijos. Todo el recorrido se vacía y se limpia antes del encierro. Por tanto, sólo se puede entrar por dos puertas: la del vallado de la Plaza del Mercado y la de la Plaza del Ayuntamiento. Está prohibido el acceso por cualquier otro lugar.

Si estás borracho, no corras jamás.

No corras con ningún objeto encima (mochila, cámara de fotos..), sólo con tus piernas y con el tradicional periódico en la mano.

Mientras corres, observa la distancia de los toros para que no te sorprendan. Y al tiempo, vigila lo que hay de delante para evitar encontronazos peligrosos. Calcula el sitio donde te vas a apartar, donde te vas a retirar de la carrera.
 
Nunca cites al toro. El toro, si no es distraído, corre ciego hasta los chiqueros de la plaza de toros. El peligro surge si se le cita y se le distrae de la manada. Además, quien cita al toro suele despertar las iras del resto de corredores. Si corres y sufres una caída, no te levantes y quédate quieto. Si el toro ve en un bulto, pasará por encima. Pero si te levantas o te mueves, provocarás que se fije en ti, o tendrás la mala suerte de levantarte justo cuando pase un toro. Por tanto, mantente en el suelo, quieto, hasta que otros corredores te ayuden a levantarte cuando el peligro haya pasado.

Nunca corras detrás de los toros, ya que alguno de ellos se puede despistar al sentir movimiento por detrás y puede volverse.

Nunca toques los toros. En Pamplona se corre delante de los toros, no al lado de ellos. Quien corre de este último modo puede despistarlos.

Retírate a tiempo. Cuando vayas a terminar de correr, calcula el lugar y retírate a un lado. Nunca te quedes parado en el recorrido porque puedes provocar caídas generalizadas.

Si corres en el último tramo y entras en la plaza de toros, tienes que abrirte en abanico, correr hacia la barrera de la derecha o de la izquierda. Después, salta la barrera para dejar sitio donde defenderse a corredores que lleguen posteriormente. Por el centro se deja paso libre a los toros. Los dobladores realizan su trabajo conduciendo los toros a los corrales. Corriendo hacia el centro, uno se puede quedar sin protección ante los toros.

 

Consejos del Ayuntamiento de Pamplona

Grave riesgo
.

El encierro es una experiencia inolvidable para el espectador y sobre todo para el que corre ante los toros. Es un espectáculo que se define por el riesgo y la capacidad física. Información previa
El corredor poco experimentado ha de informarse de las características de esta peligrosa carrera y de las medidas de protección que necesariamente ha de adoptar por su seguridad y la de quienes corren a su lado.

Facultades físicas.

El Encierro no es para cualquier persona, requiere serenidad, reflejos y excelente preparación física. Quien no reúne estos requisitos no debe participar. El riesgo es serio.

 Un tramo
Es imposible correr todo el encierro, por ello, el corredor ha de elegir el tramo que le resulte más adecuado.

 Mayor de edad
No se permite correr a los menores de 18 años.

 Equipo adecuado
Es imprescindible, por la propia seguridad, llevar vestuario y calzado adecuados.

Sin estorbos
.

Se ha de participar libre de objetos que entorpezcan la carrera, incluidas mochilas y cámaras.

Puntualidad.

Hora límite
, el acceso de los corredores al recorrido se cierra a las 7.30 horas.

Policía local.

Los participantes se han de situar en los espacios delimitados por las barreras de la policía local, cuyas instrucciones se han de respetar escrupulosamente en beneficio de la seguridad de todos los participantes.

Rincones y portales.

No se permite, por su especial peligro, resguardarse antes de la salida de las reses en rincones, ángulos muertos, portales o establecimientos situados a lo largo del recorrido.

Línea recta
.

Se ha de correr en línea recta, sin cruzarse ni pararse delante de otros corredores.

No tocar
.

En ningún caso ni en ningún punto del recorrido se ha de citar a las reses o llamar su atención. El buen corredor no toca las reses, las desafía desde una distancia prudente y respetuosa.

Retirada prevista.

El corredor ha de prever el punto del encierro en el que se va a retirar. Lo hará por los laterales del itinerario. No debe pararse súbitamente ni quedarse como espectador en el vallado, en un portal o espacios similares, porque entorpece la carrera y las posibilidades de defensa de los corredores.

Ruedo despejado.

Al entrar en la Plaza de Toros el corredor se refugiará con la mayor rapidez tras el vallado, dejándolo libre para los siguientes. No citará a los toros y dejará libre el ruedo para la intervención de los pastores y dobladores.

Sugerencias para principiantes

La primera sugerencia para el corredor neófito tiene un marcado carácter disuasorio: Acércate al lugar donde descansan las ganaderías (los corrales del Gas, situados en la Rochapea) y contempla a los toros para hacerte una idea de a qué animal quieres enfrentarte. Si aún así sigues empeñado en colocarte al frente de sus astas, conviene que accedas al recorrido acompañado y asesorado por un corredor con experiencia. De sus consejos a pie de campo, "trucos" para saber cuándo se acerca la manada, lugar idóneo desde el que arrancar... dependerá en buena medida el éxito de tu carrera.

Elige el tramo que mejor se adapta a tus características. Visiona previamente todo el recorrido, las ventajas e inconvenientes de cada zona, sus posibles escapatorias y recovecos...

Una vez dentro del trazado del encierro, si estás excesivamente nervioso o no eres capaz de controlar tus miedos, sal del recorrido sin dudarlo.

Debido a la masificación, no vas a ver venir a los toros a menos que corras en el primer tramo del recorrido. No debes esperar quieto la llegada de la manada, porque ésta se te echará encima. Además, entorpecerás al resto de participantes.

Incorpórate a la carrera con el resto de corredores, mirando siempre adelante y atrás.

Las personas que corren a tu lado son tanto o más peligrosas que los toros, vigila los empujones, codazos, corredores en el suelo...

Una vez que la manada te ha sobrepasado, no dejes de mirar hacia atrás por si pudiera haber algún toro suelto. Toda precaución previa al cohete que anuncia el final del encierro es poca. TOROS SUELTOS Uno de los instantes más peligros de la carrera de Pamplona se produce en el momento en el que un toro se descuelga de la manada. El animal se detiene entonces con más frecuencia y centra su atención en los corredores, a los que ataca en su intento de defenderse. Es el denominado "toro suelto".

Tradicionalmente, en el encierro de Pamplona son los corredores más templados y experimentados los que, en función de la fuerza y fijeza del animal, lo citan con el objetivo de aguantar su arrancada y dirigir la carrera en la dirección adecuada.

No obstante, este tipo de situaciones se han convertido, en los últimos años, en una especie de capea porque no se respetan las distancias.

 

Se cita a los astados con el único objetivo de estar el que más cerca y, al no dar la distancia que cada toro permite -en función de su fuerza, fijeza, etc- siempre se tiene que recurrir al recorte. Ésta es una suerte que nada tiene que ver con el fin y la esencia de la carrera de Pamplona y a la que sólo se debe hacer uso en situaciones in extremis. Ante un toro suelto, la única premisa es conducirlo al ruedo, evitando que se gire o embista a los lados.

HORARIOS DE ACCESO AL ENCIERRO

Aunque no existe una normativa estricta al respecto, se recomienda a todo aquel que quiera participar en los encierros de San Fermín que acceda al recorrido entre las 7:00 y las 7:30 horas. Respetando estos horarios la presencia en el trazado queda garantizada.

 A partir de ese momento, el cierre de los dos puntos habilitados para la entrada, en la Plaza del Ayuntamiento y en la cuesta de Santo Domingo, así como la enorme cantidad de espectadores agolpados en los vallados, dificultarán el acceso.

Asimismo, los participantes deben saber que el recorrido está delimitado por cuatro barreras policiales: Al comienzo de Santo Domingo (entre la hornacina del santo y los corrales), en el tramo de Mercaderes y dos a lo largo de Estafeta; a media altura (bajada de Javier) el primero, y antes del comienzo de Telefónica, el segundo.
 
Cuando todos los participantes están dentro de recorrido, el aforo se congrega en 1000 metros cuadrados, los que separan la barrera de Santo Domingo de la situada en el tramo de Mercaderes (a la altura de Casa Unzu).

Fuera del espacio delimitado por estas dos barreras, el trazado queda totalmente vacío. Aunque los horarios de apertura de las barreras no son fijos (dependerá de la masificación, de lo que "aprieten" los corredores y de las consideraciones puntuales de agentes y responsables de la carrera), aproximadamente a diez minutos del lanzamiento del cohete se abre la barrera de Mercaderes. Se habilita entonces una tercera "pared policial" a mitad de la calle Estafeta (Bajada de Javier). A su vez, esta barrera se disuelve cuando quedan cinco minutos para el inicio de la carrera (insistimos; siempre horarios aproximados y en función del aforo). La última barrera, situada al final de Estafeta y comienzo del tramo de Telefónica, se abre segundos antes del inicio de la carrera.
Especialmente "apurada" es la apertura de la primera de las barreras, la situada en Santo Domingo, que no se disuelve hasta que la manada prácticamente se echa encima de los agentes. Se evita así que los mozos puedan bajar a las puertas de los corrales, citar a los astados y provocar que la manada se rompa y alguno de los toros recorra todo el encierro en solitario.

EL CÁNTICO

El cántico de los mozos al santo es un ritual de obligado cumplimiento que se repite desde 1962. En el primer tramo del recorrido (cuesta de Santo Domingo), frente a la hornacina del santo, que se encuentra en una pequeña cavidad excavada en la piedra y adornada con un panel que muestra los pañuelos de las peñas pamplonesas, los mozos se encomiendan a San Fermín pidiendo su protección durante la carrera.

Los corredores, puntuales, le dedican el cántico tres veces a San Fermín, a las 7:55, 7:57 y 7:59 horas, este último justo un minuto antes de que comience el encierro La letra del cántico dice así:
A San Fermín pedimos,
por ser nuestro patrón,
nos guíe en el encierro,
dándonos su bendición.

Este cántico forma parte del himno de la peña La Única, cuya letra fue compuesta por Joaquín Zabalza, miembro del grupo Los Iruña`ko, con la música del maestro Turrillas. 

Después de una iniciativa popular, y desde el 7 de julio de 2009, el cántico se entona también en euskera; concretamente, el segundo, el de las 7:57 horas.

Su letra es la siguiente:
 Entzun arren San Fermin,
Zu zaitugu patroi,
Zuzendu gure oinak
Entzierro hontan otoi. Los mozos -periódico en mano- finalizan cada uno de los tres cánticos con un sentido:
¡Viva San Fermín! ¡Viva! ¡Gora San Fermín! ¡Gora!

LOS COHETES DEL ENCIERRO

Desde 1927, la costumbre marca que sean cuatro las mechas a encender, labor encomendada a los encargados de colocar el vallado. El primero de los cohetes, elaborados por la pirotecnia valenciana Caballer, puntual e invariable, da inicio al encierro, se lanza a las ocho en punto de la mañana y señala que se ha abierto la puerta del corral.

Un segundo cohete indica que los seis toros han salido del corral de Santo Domingo. Lo normal es que estalle instantes después del primero, salvo que algún toro remolonee y tarde en salir.

El tercer y el cuarto cohete están reservados para el final del encierro. El tercero indica que la manada al completo ha entrado en la plaza de toros. En ese momento, el coso se cierra y el recorrido, libre por lo tanto de animales bravos, puede abrirse y volver a la normalidad.

Por último, el cuarto cohete pone punto y final al encierro. Significa que los seis toros, acompañados por los mansos, descansan ya en los corrales de la plaza de toros de Pamplona.

POR DONDE SE PUEDE ACCEDER AL ENCIERRO

Quien quiera correr en el encierro, debe llegar hasta el trayecto e intentar acceder al recorrido por los dos puntos que se habilitan: la plaza del Ayuntamiento y la cuesta de Santo Domingo.

Además, debe tener presente que tiene que madrugar para estar presente en uno de esos dos puntos media hora antes, como mínimo, del comienzo del encierro. A partir de las 7:30 horas de la mañana, los dos puntos habilitados para acceder se cierran y no se permite la entrada de más personas.

PREGUNTAS FRECUENTES

A pesar de la enorme difusión mediática del encierro de Pamplona, sorprende el abrumador desconocimiento y la ignorancia de muchas personas que, no obstante, no tienen ningún reparo en colocarse dentro del recorrido y retar a los toros. Para aquellos que hayan nacido en Pamplona, los que conozcan esta tradición o quienes muestran un mínimo interés y respeto por el encierro, las preguntas que a continuación citamos suponen un compendio de perogrulladas, una mera amalgama de sin sentidos. 

Sin embargo, son las consultas que, de primera mano, han escuchado y escuchan muchos corredores diariamente, a la sazón hartos de tanta incultura.

Estas son algunas de las más frecuentes, que a continuación exponemos con el fin de resolver dudas, por muy poco razonables que sean:

¿Cuántas veces pasan los toros por el recorrido? ¿Lo hacen más de una vez al día? ¿En una o varias direcciones?

Los toros atraviesan una sola vez el recorrido, y siempre que no giren sobre sus pasos (algo nunca deseable), en una sola dirección. De igual modo, lo hacen una sola vez al día, todas las mañanas desde el siete hasta el 14 de julio, y a las ocho en punto.

¿Hay que apuntarse en algún sitio, sacar algún ticket o pagar para correr?

Pues no, la entrada es libre y gratuita, toda vez que seas mayor de edad, estés en condiciones físicas y mentales adecuadas y accedas al recorrido antes de las 7.30 horas.

¿Cuántos toros son?

En la carrera participan seis toros bravos, además de otros tantos cabestros. ¿Los toros son peligrosos?
Muy peligrosos. El toro es un animal bravo, de muchísima fuerza y provisto de dos enormes cuernos. Un toro te puede matar, y de hecho ya lo ha demostrado hasta en una quincena de ocasiones en el encierro de Pamplona.

¿Los cabestros también son toros?

Los cabestros son toros castrados, bueyes. Estos mansos se encargan de dirigir a la manada, y no hacen por embestir al corredor. Eso sí, sus pisotones duelen igual, y en más de una ocasión han causado disgustos.

¿Puedo llevar la cámara de fotos, el móvil o la cámara de vídeo para grabar mientras corro?

Rotundamente NO. En primer lugar, porque la Policía Local te desalojará del recorrido siempre que portes cualquier objeto que dificulte tu carrera o entorpezca la de los demás; esto es, todo aquello que no sea tu propia vestimenta o un periódico. Te enfrentas a toros de 600 kilos, armados con una buena cornamenta y dispuestos a llevarte por delante si se sienten amenazados o te interpones en su camino.

¿Se puede ver el encierro desde dentro?

No. Muchas personas se colocan dentro del recorrido sin ninguna intención de correr delante de los toros, simplemente parados junto al vallado, como meros espectadores. Además de poner en riesgo sus vidas de manera totalmente innecesaria, también ponen en peligro la vida de otros mozos que sí quieren correr, entorpeciendo su carrera o dificultando su escapatoria, ya que el vallado se encuentra muchas veces anegado de gente. Si lo que quieres es ver el encierro, hazlo detrás del vallado, donde no correrás ningún riesgo.

¿Es verdad que a los toros les ponen bolas en los cuernos para que no pinchen?

En diversas fiestas taurinas se utiliza este método. No obstante, en el encierro de Pamplona no es así. Los astados presentan su cornamenta tal cual lo dispuso la naturaleza. Más tarde, en la suelta de vaquillas en la plaza, posterior al encierro, estos animales sí llevan protección en los cuernos.

¿Los toros van de uno en uno o todos juntos?

La manada, tanto toros como mansos, sale compacta de los corrales, pero dependerá de las circunstancias particulares de cada carrera (caídas, velocidad de alguno de los astados...) que permanezca hermanada o se disgregue.

¿Cuánto tiempo están los toros por la calle?

No hay un tiempo determinado, ya que el encierro de Pamplona no es un circuito cerrado por el que paseen los toros hasta que alguien determine lo contrario. El trazado, de algo menos de un kilómetro, tiene un comienzo y un final, y la duración de la carrera, aunque variable, suele ser de unos tres minutos aproximadamente.

¿Cómo se sabe cuándo empieza la carrera? ¿Y cuándo llegan los toros?

Un cohete, a las ocho en punto de la mañana, anuncia que se ha abierto la puerta de los corrales de Santo Domingo y otro, normalmente escasos instantes después, indica que la manada ya está en el recorrido. A partir de ese momento, y dependiendo del tramo que hayas escogido, los toros llegarán antes o después. La marabunta de gente puede impedirte ver a la manada hasta que prácticamente se te eche encima. Los flashes de las cámaras y las miradas de los espectadores, el ruido, la velocidad o los gestos de la gente? pueden darte pistas sobre dónde se encuentra la manada.

¿Los toros van deprisa o despacio?

La velocidad de los toros también es variable, pero difícilmente podrás colocarte delante y correr a su ritmo durante más de 40 metros (en el mejor de los casos). Los astados, por ejemplo, acometen con una fuerza impresionante el primer tramo del recorrido: van hermanados, todavía no achacan el cansancio y además les favorece la pendiente. Conforme se acercan a la plaza, su ritmo se va reduciendo notablemente. En un encierro tipo (de tres minutos), su velocidad media es de algo más de 16 kilómetros/hora.