¿Cómo fue su primera experiencia en un encierro?
Salí de un portal junto con unos amigos porque a los críos no nos dejaban correr. Tenía unos 14 años y, como es normal, estaba muy asustado. Ni siquiera vi los toros.
¿De dónde le vino la afición?
Supongo que me ocurrió como a muchas otras personas de Pamplona. Te crees más hombre si corres y vas a intentarlo... En su momento, también corrió mi padre y siempre quise probar.
Después de tantos años y experiencias, ¿qué supone el encierro para usted?
Mucho. Fue una parte de mi vida cada vez que llegaban los sanfermines. Cierto es que me cuidaba y hacía deporte todo el año para intentar protagonizar carreras importantes.
¿Cuál cree que es la equivocación más común a la hora de entender el encierro?
Hay personas que se meten en el recorrido del encierro sin saber que se trata de una actividad de mucho riesgo. En verdad, hay demasiado inconsciente.
¿Cómo ha visto su evolución en estos últimos años?
En general, el encierro siempre ha estado masificado. En los últimos años, veo que la mayoría de la gente que participa es de fuera de Pamplona, personas venidas de distintos puntos de la Comunidad Valenciana y de Madrid. Además, hace años se respetaban más las reglas del encierro y al toro en general. Ahora, hay muchos que corren desmandados debido, en parte, a la presencia de los medios de comunicación.
¿Ha pensado en alguna solución para estos problemas?
No hay. La única (restringir el acceso a una parte de los corredores) es muy drástica y la participación en el encierro es libre. No puede prohibirse a nadie que corra, excepto a quienes no estén en condiciones físicas para hacerlo o entren al recorrido con intención de grabar la carrera.
Al margen del toro, ¿cuál es el mayor peligro al que se enfrenta el corredor?
La falta de respeto a los demás y los inconscientes que, sin experiencia alguna, entran en el recorrido con la idea de correr delante de los toros.
¿Qué siente y percibe un corredor cuando está en las calles instantes antes de que llegue la manada?
En mi caso, no era miedo. Siempre me encontraba concentrado y tenso. En caso contrario, entiendo que es mejor quedarse en casa y no molestar a los demás.
¿Seguía algún tipo de ritual antes de cada carrera?
Por manía, tendía a hacer siempre el mismo recorrido, llevaba la misma ropa y esperaba a los toros en el mismo sitio. Además, siempre hacía un calentamiento previo.
¿Qué consejos daría a un principiante? ¿Qué tramo le recomendaría?
El consejo que puedo darle a quien quiere correr es que, antes de meterse, observe al que sabe, pero a distancia. Que no se meta sin haberse informado. Primero, debería aprender en los encierros de otras localidades y, después, ya tendrá tiempo de poner en práctica los conocimientos adquiridos. Hay mucha gente que ve la televisión , intenta hacer lo que ve y sólo se pone en riesgo a sí mismo y a los demás.
¿Hay alguna imagen que se le haya quedado grabada en todo este tiempo?
He visto muchas cogidas y caídas. También recuerdo las pocas ocasiones en las que he podido correr junto a un amigo o un familiar.
Y usted, ¿ha sufrido algún percance?
En una ocasión, me caí en el tramo de Telefónica, el toro me buscaba, me olía y no llegó a cornearme. Seguidamente, cayó un chico a mi lado y a él sí le corneó.
¿Qué sería de los sanfermines sin el encierro?
Otra fiesta más, muy parecida al resto de festividades. El encierro le da algo especial a Pamplona.